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Texas es el principal estado productor de petróleo en Estados Unidos, con el 42% del crudo total, según la Texas Economic Development Corporation. Para abordar problemas de infraestructura y desperdicio de recursos, los argentinos Bernardo Cabral y Ariel Perelman fundaron BigSur Energy, una empresa que utiliza gas natural para alimentar centros de datos.

De Argentina a Texas: los orígenes de BigSur Energy, la compañía latina en EE.UU.

El proyecto surgió de la unión de dos rubros. Cabral es abogado especializado en hidrocarburos y fue director de operaciones en el sector petrolero; Perelman proviene del sector tecnológico y el emprendedurismo, con foco en infraestructura, comunicaciones y el mundo cripto.

“Yo vengo del sector petrolero de toda la vida. Por lo tanto, conozco mucho el tema de la matriz energética tanto en la Argentina como en otros lugares. Sé cuáles son las distintas necesidades de los productores petroleros y los puntos de demanda", señaló el abogado.

Mientras que Perelman contó: “Yo vengo de la industria tecnológica y de emprender desde los 17 años. Recuerdo que estaba en el colegio y había armado un emprendimiento de desarrollo de sitios web en una época en la que no era común".

Sus caminos se cruzaron por un amigo en común. Perelman contactó a Cabral, quien en ese entonces trabajaba como socio en la firma boutique de Oil & Gas en la Argentina, para recibir asesoramiento sobre el sector de gas tras una problemática que tenía en mente: el consumo excesivo de energía por parte de la minería de Bitcoin y la inteligencia artificial.

“El problema principal que tiene la Blockchain y Bitcoin es el consumo energético. La energía es limitada y la infraestructura de las metrópolis son limitadas, por lo que me preguntaba cómo resolver esa problemática. Ahí fue cuando busqué a Bernardo”, señaló Perelman.

Tras ahondar sobre la problemática en el sector tecnológico, Bernardo le explicó que las petroleras contaban con un problema histórico: cuando perforan en busca de crudo y encuentran gas en zonas alejadas de los gasoductos, este no es rentable para transportar. Por lo tanto, los pozos se tapan o el gas se desperdicia, ya que el objetivo principal suele ser el petróleo.

Al conocer ambas realidades, comprendieron que podían conectar la demanda de centros de datos a la fuente de energía: el pozo petrolero.

“Me pareció que genuinamente nuestro negocio podía llegar a venir por el lado del arbitraje energético y hacer algo con la creación de energía“, señaló Cabral.

Cómo funciona el modelo de negocio de BigSur Energy

La compañía, que inició sus operaciones a fines de 2024 en Estados Unidos, se encarga de instalar su infraestructura en el yacimiento, la cual incluye equipos de generación eléctrica alimentados por el gas natural del pozo y un centro de datos (data center) con conectividad satelital.

Bajo esta composición, se transforman las moléculas de gas que no pueden ser evacuadas por tuberías en “bits y bytes”. De este modo, se reactivan los pozos inactivos, se produce crudo y las petroleras comienzan a recibir ingresos por un recurso que antes se consideraba residual.

Petróleo y data centers: los argentinos que crearon un negocio en Texas y ya tienen en la mira a Vaca Muerta

“El ‘core’ de las petroleras es el gas, no los centros de datos. Es ahí donde aparecemos nosotros, para monetizar esa molécula o esa partícula. Es arbitrar la energía“, dijo Perelman.

Su llegada a Texas y el posicionamiento empresarial en Estados Unidos

En principio, los empresarios tenían pensado patentar su negocio en la Argentina. Sin embargo, decidieron establecerse en Texas por su seguridad jurídica, la facilidad de importación, la agilidad para ejecutar el capital y la escala del mercado.

“En la Argentina enfrentamos ciertas dificultades relacionadas con la importación y la ejecución. Al analizar el mercado, observamos que en Estados Unidos existen las mismas problemáticas que en nuestro país, pero con una escala mucho mayor. Fue entonces cuando decidimos avanzar de lleno en ese país y montar nuestra prueba piloto“, señaló Ariel.

Perelman y Cabral armaron el MVP (Producto Mínimo Viable) en Estados Unidos y lograron conseguir parte de su primera inversión con Carlos Braun, fundador de Turismo Doss, quien destaca que Bigsur Energy es un “caso de estudio” porque ya es rentable y tiene márgenes muy saludables en sus primeros años.

“Yo con Ariel tengo una amistad y lo respeto mucho. Entonces, cuando me acercó este proyecto de la mano con Bernie (Cabral), me hizo un montón de sentido”, aseguró Braun. “Me pareció muy interesante la combinación de tener un socio petrolero y la flexibilidad que tenían”.

Luego, agregó: “Cuando me vinieron a ver, ellos estaban pensando en la Argentina y ahí dijimos: ‘Bueno, lo vemos más adelante porque no nos parecía tan fácil la ejecución’. Era complejo acordar con las petroleras. Pero en el caso de Texas, uno tiene diferentes petroleras. Tanto grandes, medianas y chiquitas".

Expansión de BigSur Energy en EE.UU. y su llegada a la Argentina

En la actualidad, BigSur Energy cuenta con 14 puntos operativos en Texas y una capacidad equivalente a más de 200 MW en gas. De igual modo, cerró una Ronda B por US$11,5 millones, con lo que alcanzó una valoración de US$90 millones.

Con estos fondos, prevén alcanzar los 20 megas de equipamiento en Estados Unidos y expandirse. “Vislumbramos un crecimiento sostenido a partir de programas de deuda que venimos trabajando con distintas entidades financieras americanas. Estas ya también ven un nivel de capitalización en la compañía que permite hacer esto de una manera mucho más orgánica”, destacó Cabral.

De igual modo, planifican consolidar dos o tres proyectos grandes en la Argentina en donde Bigsur opere la infraestructura. A diferencia de su primer intento en introducir el negocio en el país, remarcan que su modelo es rentable para una problemática central en Vaca Muerta: el exceso de producción y la saturación de los gasoductos.

“En Neuquén pasa algo similar que en Texas. Tienes mucha producción de crudo con los pozos horizontales, y está muy bueno eso. Pero el problema es que hay algunas regulaciones medioambientales que limitan el venteo (liberación controlada de gas)“, señaló Bernardo.

“Las petroleras van a tener mucha producción de crudo y, por más que hagas gasoductos, va a llegar un momento en el cual o lo venteas o cierras la producción. Y es ahí donde nosotros iremos”, agregó.