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La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) informó que un equipo financiado por la agencia utilizará un avión de investigación de gran altitud durante el eclipse solar total del miércoles 12 de agosto. La aeronave seguirá la sombra de la Luna para obtener imágenes de la corona solar desde unos 50.000 pies.

El anuncio de la NASA sobre el avión a reacción para estudiar el Sol durante un eclipse

A través de un comunicado publicado el lunes 27 de julio, la NASA indicó que el miércoles 12 de agosto tendrá lugar un eclipse total solar que atravesará Rusia, Groenlandia, Islandia, España y Portugal. En esta jornada, equipos científicos financiados por la NASA perseguirán la sombra de la Luna con un avión a reacción de gran altitud y globos científicos.

“Desde nuestra perspectiva única en la Tierra durante un eclipse solar total, los científicos pueden estudiar la corona de una manera que no es posible desde ningún otro lugar del sistema solar”, explicó Kelly Korreck, gerente del programa de eclipses en la sede de la NASA en Washington.

Luego, agregó: “El Sol influye en nuestra vida diaria, en los satélites y en los astronautas en el espacio, y podemos aprovechar este momento para profundizar nuestra comprensión de esa influencia”.

El avión también fue utilizado en otras ocasiones en las que ocurrieron eventos similares. Por ejemplo, durante el eclipse solar total del 8 de abril de 2024, las cámaras equipadas en la aeronave tomaron imágenes de la corona y las protuberancias solares en diferentes longitudes de onda de luz visible e infrarroja.

Cómo es el avión a reacción usado por la NASA para estudiar el SolEl avión de investigación de gran altitud WB-57 transportará en su parte delantera el instrumento Scifli Multispectral Airborne Imager (SAMI, por sus siglas en inglés), compuesto por cuatro cámaras capaces de obtener imágenes de alta resolución de la corona en distintas longitudes de onda visibles e infrarrojas.Según la agencia espacial, las cámaras capturarán al menos 20 imágenes por segundo y registrarán estructuras, flujos de salida y cambios rápidos en la atmósfera exterior del Sol.Con estas imágenes, los científicos esperan aprender más sobre la formación de prominencias (material que queda suspendido sobre la superficie del Sol), comprender mejor la corona y cómo se calienta hasta casi un millón de grados. Asimismo, pretenden investigar la dinámica de la relación entre el material de la corona y el viento solar, que fluye desde la estrella a través del sistema.Al seguir la sombra de la Luna, el avión prolongará el tiempo que las cámaras pueden observar la corona solar. Si bien en la Tierra el tiempo máximo que se podrá ver será de dos minutos y 18 segundos, al volar a lo largo de la trayectoria del eclipse a 740 kilómetros por hora (460 millas por hora), la vista desde el avión durará casi tres minutos.El WB-57 de la NASA volará a 50.000 pies (15.240 metros) de altura, por encima de cualquier nube que pudiera dificultar la observación desde el planeta. Alcanzar esta altitud también permite que las cámaras observen algunas longitudes de onda infrarrojas que son absorbidas por la atmósfera inferior antes de llegar al suelo.Globos para observar los cambios atmosféricos: el otro instrumento de la NASA durante el eclipse

Además del WB-57, el Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para Eclipses, respaldado por la NASA y dirigido desde la Universidad Estatal de Montana, enviará a estudiantes de varias universidades estadounidenses a Islandia y España para lanzar globos científicos antes, durante y después del fenómeno.

Esta misión tiene el objetivo de comprender mejor los cambios de la atmósfera cuando un eclipse solar total oscurece repentinamente el cielo diurno.

En Islandia, dos equipos lanzarán un total de 80 globos desde 18 horas antes del eclipse hasta ocho horas después. En este proceso, estudiarán cómo afecta el fenómeno a la capa límite de la Tierra, la parte de la atmósfera que está en contacto con el suelo.

Asimismo, en España, tres equipos lanzarán un total de seis globos equipados con cámaras de 360 ​​grados para captar la sombra del eclipse desde arriba. Los dispositivos también contarán con instrumentos para medir los niveles de ozono en la atmósfera.